Cuando deje de usar Facebook no pensé que tendría tantas repercusiones
tontas. Lo deje porque simplemente no lo
uso, no lo actualizo hace años y las únicas replicas que tiene, son los
etiquetados de mi hermano en fotos de mis sobrinos y rebotes de twitter. Cero interés
en compartir mi vida y ver la del resto nunca me llamo la atención. Solo lo
ocupaba como sustituto del Messenger con mis amigos pero como fue suplido por
los mensajes internos de twitter ya perdió toda razón de ser.
Primero fueron las llamadas de mis amigos y siguieron
familiares, el cerrar la cuenta es como un hecho grave por lo visto, de alarma
general y cuando doy mis motivos de que simplemente no ocupo esta red social,
tristemente no me creen y piensan que discutí con alguien o relacionado con
alguna mujer.
Con el whatsapp me saturo por razones distintas pero el que
me meterían a conversaciones que no quiero, los grupos del trabajo para
comentarios estúpidos fuera de la hora laboral y el exceso de imágenes de minas
en pelota me termino saturando. Hay que ser sinceros, tanta estimulación a la
larga deja de estimular y el ritual de tener que borrar esas imágenes cuando te
gustas con tu polola satura.
Para ser sincero creo que soy demasiado enchapado a la
antigua, por lo menos con mis amigos creo que el ir a molestarlos en sus casas
y preguntar como están y de paso contar algo de mi vida cuenta más que andar
publicado mi aburrida vida personal a todo el mundo.