6 de abril de 2008

Desahogo. parte 1

Se que hace mucho tiempo no actualizaba el blog, simplemente no encontraba algo que valiera la pena expresar. Sinceramente no es para que lo lea el resto, sino para que en un tiempo mas adelante lo vuelva a leer yo y recordarme de donde vengo y hacia donde quería ir.

El sábado pasado fue un día bastante extraño.

Tenia que trabajar y después juntarme con Misato para ver la película de 31 Minutos, ya que ella me invito y yo feliz acepte. Se suponía que nos veríamos a eso de las 16:00 pero llego a la obra mucho mas temprano, siendo que antes debía juntarte con cierta persona para aclarar unos temas que la estaban atormentando. Cuando me dicen por la radio que una señorita lo busca yo me imagine que venían a ofrecerme alguna cosa. Pero no era la perla, solo con ver su cara no necesite preguntarle nada y me dejo todo claro con el abrazo que me dio.

Yo solo atine a preguntar tienes zapatos de seguridad y casco, fue chistosa su cara de ¿? a lo que respondí que era un estupido y le pase mi casco mientras nos dirigíamos a la oficina. Todos en la obra estaban preguntándose que pasaba y casi podía escuchar sus pensamientos diciendo que era mi señora. En la oficina solo atine a seguir trabajando mientras ella urgetiaba entre planos y hojas. Justo estaba revisando la carta Gant de la obra que esta detrás de la puerta y entra Juan Carlos (jefe de obra) y me pregunta ya se fue su señora. Y yo con mi mega cara de felicidad respondo que no es mi esposa, al ver mi cara y escuchar mi agradable tono de voz se retiro de inmediato mientras cerraba la puerta Misato se cagaba de la risa molestándome porque era su señora. Sigo en lo mió hasta que escucho por radio que de portería llaman a Juan Carlos y este después me llama a mi a portería. Al llegar veo un tipo de terno con lentes y vestido de negro, a lo que mi mente pensó que era investigaciones, pero no tan solo era el hijo de una señora a la cual estaban velando en la parroquia que esta en las cercanías de la obra y me pregunta la posibilidad de no meter mas ruido por respeto, yo respondo con un no se preocupe y doy la orden a Juan Carlos que todos vallan al casino. Vuelvo a la oficina y le digo a Misato si quiere conocer a Don Alejandro y ella feliz dice iaaaa… llegamos al casino y esperamos a que se reuniera la gente, mas que nada me interesaba los capataces que llegaran. Explico la situación que se vive en la parroquia y como conclusión las faenas se paralizan hasta el día lunes, que por lo menos la gente de la casa no se preocupara que el día seria contado de todas formas pero eso si a finalizar el día viernes el avance debería ser igual que si hubiéramos trabajado hasta las 13:00. Bueno así que sin mas se paro de trabajar a las 11:30. y la obra estaba vacía a las 12:00.

Como toda la gente se había ido Misato me pregunta si podía conocer el trabajo de Don Alejandro y le dije oca vamos a dar una vuelta. Fue realmente gratificante poder explicarle los tipos de etapas que cumple una obra y los sistemas constructivos, admito que la cara de fascinación de Andrea mientras comentaba mas me impulsaba a seguir hablando.

Al finalizar la ronda pregunto que vamos hacer porque la película comenzaba a las 17:10 ella me responde que si vamos a mi casa ya que no la conocía. Cuando llegamos pedimos pizzas para comer y le cuento como la conseguí las cosas que debía comprar (bueno ni siquiera tiene una cama) y como pensaba arreglarla, etc. Después de ir al Home Center a comprar unos puff para tener donde sentarnos. Pregunto que había pasado para que llegara tan temprano. Bueno después de contarme toda la historia y de madrearla por los resultados del final de aquella historia, ella hace el siguiente comentario “Estoy cansada de los fracasos amorosos, sinceramente pienso que no sirvo para esto, por mas que trato de colocarle empeño, hacer todo de mi parte, nada me da resultado y siempre termino igual, llorando por un huenon que no vale la pena. Porque mierda tiene que doler tanto” terminada esa frase comienza a llorar. Pero la frase a mi también me hizo llorar, porque en algún momento también me la dije a mi mismo una y otra vez. Le digo que ha venido a la persona incorrecta porque yo tengo mala suerte en el cuento de las relaciones interpersonales sentimentales. Entre los dos comenzamos a reabrir viejas heridas unas que seguían abiertas por ser recientes, nos damos cuenta que las cerradas solo era por fuera porque por dentro seguían pudriéndose, ya eran mas de las 17:30 y rompo la conversación con un “ya no fuimos a ver la película” pero ella insiste en ir a verla pero hice ver que ni ella ni yo estábamos en condiciones de ver una película. Así que solo atinamos a seguir en nuestros lugares conversando, llorando y lo mas importante, hablando de lo que siempre nos guardamos para que esas cicatrices sanaran y pudieran cicatrizar bien. Después vino un comentario de la “soledad” por mi parte, pero creo que después la escribiré ya que tengo que ir a comprar pan…

Eso… esperen la segunda parte porque se viene una sincerada buena.

2 comentarios:

Pascualoide dijo...

hacen bien esas hueas de quedar como estupido pero eres un estupido mas tranquilo...eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee esop...hola

Mania dijo...

Te echo caleta de menos...