31 de agosto de 2009

Toples

Por la naturaleza de los hechos que me llevan a escribir este tema, es que voy a usar como seudónimos números, ya que de los 4 soy el único soltero y que no tiene que rendir cuentas a nadie por mis actos.

He llevado días de mierda en Iquique, los problemas de la pega, familia y personales me tenían agobiado a no dar mas. Salí a dar una vuelta para tratar de aclarar la mente pero fue para peor, sigo con la idea que pensar demasiado hace mal, ya se hacia tarde y emprendía el camino para casa porque el día siguiente para variar tenia que ir a trabajar, faltando dos cuadras para llegar al departamento me llama 2 para preguntarme en donde estaba y que fuera al pool que estaba en Latorre para jugar unas mesas, lo encontré genial, era lo que me faltaba, jugar un rato y reírme para dejar de pensar. Me costo un kilo poder tomar colectivo pero logre llegar, jugamos unas mesas y mi desempeño fue horrible, 1 es demasiado bueno para pool y nos patio el trasero, en eso miramos la hora y ya eran mas de 1 de la mañana, hora prudente para volver al departamento. Nos subimos al auto de 1 y comenzó a dar una serie de vueltas, yo me limitaba a mirar por el vidrio inmerso en mis pensamientos. Solo me percato que algo extraño pasaba cuando nos metemos a un estacionamientos, la cara de 2 y 3 eran de desconcierto, 1 estaba prendidísimo, mi mente ingenua pensó que iríamos a comernos algo, una parrillada o algo por el estilo. Entramos a un sucucho con una pinta de turbio, instintivamente lo único que atino es a colocarme la billetera en el bolsillo de adelante del pantalón. Cuando entramos y me doy cuenta que era un tople, solo me quería ir a mi casa lo más pronto posible, las “chiquillas” y el ambiente dejaban mucho que desear, para que decir del local en si. Nos sentamos en donde bailan las “niñas” en si es un mal menor, peor hubiera sido si nos hubiéramos sentados en las mesas, ya que es de seguro que se acercarían minas a joder. 1 trajo cervezas y una bebida. Miraba para todos lados y solo conseguía deprimirme aun mas, la gente que estaba era de mala calaña, me daba la impresión que solamente eran mineros que tenían bajada y estaban malgastando su sueldo, tenia unos televisores en donde solo tenían puesto el play boy (seguro tendrían puesto el Nat Geo) por lo menos fue un alivio el saber que fue un total acierto el no contratar el canal play boy cuando pedí el cable, la única mierda mostraban era unas minas rubias tetonas con cara de entupidas que corrían por una piscina y mostraban las tetas, llevamos largo tiempo sentados y mi bebida ya se había terminado, de ves en cuando alguien me tocaba la espalda pero ni siquiera me inmutaba, menos darme vuelta. Un cambio en la música y comienza el “show”. Una soberana mierda, mientras las minas hacían su show me preguntaba que mierda hacia metido allí, estaba perdiendo tiempo valioso de jugar play, estar conectado a internet, viendo mega construcciones o simplemente durmiendo porque al día siguiente trabajaba. 1 estaba prendidísimo era como un niño viendo tele, 2 y 3 tenían la misma cara de aburrimiento que la mía, siempre me he puesto a pensar, porque a pesar de estar mas solo que un dedo, siendo constructor, teniendo plata y sin rendirle cuentas a nadie, jamás me han gustado este tipo de lugares, en ves de aumentar el libido simplemente desaparece, es como si fuera asexuado, solo me dan ganas de irme. En mi vida he ido 4 veces a toples y siempre la misma sensación. Me llegue a preguntar si hay algo en mi que funciona mal, o porque a todos mis pares les agrada tanto ir a esos lugares. No se, simplemente no los entiendo que es lo que ven, o que es lo que realmente buscan o porque incluso en esto soy distinto al resto. Mi mente se iba en ese tipo de pensamientos, 1 al ver que termino según el la primera tanda de show y que la cara de los 3 era de completo aburrimiento dijo que nos fuéramos, la cara de los tres era de un YAAAAAAA.

Lo único que tengo claro es que no vuelvo a pisar nunca mas uno de estos lugares, aunque me demore una hora en esperar un taxi me voy para el departamento, simplemente la vida de puterío nunca fue y nunca será lo mió.

30 de agosto de 2009

Animas

Por alguna razón solo en esta ciudad me da por caminar de noche, entiéndase de noche a las 3 de la mañana.

Como estoy cubicando fui a comprar una bebida y también por alguna razón me encontré con un amigo de la obra, el chocolate un perro café y sumamente mafioso, porque el muy desgraciado cuando llega un perro nuevo le saca la cresta primero y después lo admite en su territorio. Mientras caminaba recordé que cuando estuve estudiando aquí paso dos veces un hecho extraño. Algunas veces salía a carretear y por alguna razón me iba como a la misma hora a la casa, porque me aburría o el carrete funaba, siempre encontré Iquique una buena ciudad para caminar de noche, era poca la delincuencia, mas aun por los sectores en donde transitaba, pero como dicen no es bueno tentar la suerte, y como esta ves se me acercaba un perro X de raza quiltro y me iba con el wueon caminando hasta donde vivía jugando con el, las dos veces me paso que se aproximaban tipos de mala pinta, mi sexto sentido me indicaba que seria asaltado, y mientras mas se acercaban a mi podía confirmar que así seria por sus gestos y códigos que uno va a prendiendo con los años de experiencia que te va dando la calle, mi compañero de ese entonces de su postura juguetona tomaba una totalmente agresiva en contra de los tipos, tirándolos a morder y ladrando a todo pulmón para espantarlos, y por alguna razón los terminaba espantándolos, cuando ya el peligro desaparecía el retomaba su postura juguetona. Cuando llegaba en donde vivía en esos momentos le hacia mucho cariño y agradecía por cuidarme, en ese entonces los quería hacer pasar para regalarles algo de comer, mas que mal se los tenían mas que merecidos, pero solo se limitaban a quedarse en la entrada moviendo su cola. No me demoraba mas de 10 segundos en salir con algo para darle pero ya no estaba, salía a su búsqueda pero nada, era imposible que en 10 segundos desaparecía caminando o incluso corriendo ya que siempre he vivido en la mitad de avenidas en donde la próxima calle esta muy alejada como para ser recorridas en tan poco tiempo, incluso para un perro. Me quedaba afuera llamando al perro por largo rato pero nada. Apenado me iba a costar pero muy agradecido a la ves por su actuar. Dos veces me paso lo mismo.

Conversando de esto con el Víctor me dijo que eran ánimas, ángeles que te cuidan de ves en cuando y que era por eso que jamás los encontrarla. Me gusta pensar que así son, además que siempre me he llevado mejor con los animales que con las personas.

La verdad es que tenia mil cosas escritas, tantas que me dio paja publicarlas pero siento que esto vale la pena colocarlo aquí.

Sigo mi vida de mierdi en Iquique
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